
La estrategia de Apple para sus gafas inteligentes se centra en la eficiencia y la comodidad, utilizando la tecnología probada del Apple Watch para superar las limitaciones de batería y peso. Al priorizar una experiencia de uso diario y una integración gradual con el ecosistema del iPhone, la compañía busca establecer una base sólida en el mercado de los 'wearables' antes de introducir funciones más avanzadas como la realidad aumentada completa.


