
La integración de Quick Share con AirDrop es un avance significativo hacia la eliminación de las barreras entre Android y iOS.
Aunque inicialmente se limita a los Pixel 10, esta funcionalidad, presuntamente lograda mediante ingeniería inversa, presiona a Apple a abrir su ecosistema y responde a las crecientes demandas regulatorias por una mayor interoperabilidad tecnológica.




