
En cuestión de horas, Colombia pasó de marchas con discursos de soberanía y episodios como la quema de símbolos de Estados Unidos a celebrar que Donald Trump confirmó una reunión en con Petro en el Salón Oval. La escena, amplificada por un fotógrafo del New York Times, abrió un nuevo capítulo diplomático y un debate encendido sobre coherencia política del gobierno progresista.



















