
Fecha: 29/12/2025 - 2:59pmBogotá, 29 de diciembre de 2025. El Gobierno nacional, a través del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, avanza en una transformación estructural de la política de formación de alto nivel en Colombia que inició en 2023, orientada a corregir profundas desigualdades históricas y a consolidar capacidades científicas propias al servicio del desarrollo del país. Según la ministra de MinCiencias, Yesenia Olaya Requene reitero: “Estamos cumpliendo los compromisos y transformando un modelo para que los recursos públicos tengan mayor impacto social, territorial y científico”. Sobre la estrategia explicó: “Existen aproximadamente 18 millones de dólares provenientes de reintegros y de movimientos financieros en el programa Crédito Beca, una parte de estos recursos cubre compromiso con los estudiantes activos, pero otra parte está disponible para nuevas decisiones de política pública en el marco del programa. Estos recursos se encuentran en fiducias y cuentas bancarias a nombre de Colfuturo y nuestra posición como gobierno ha sido muy clara los recursos públicos deben estar al servicio de los estudiantes y del sistema educativo nacional”. Olaya añadió: “Hemos invitado a Colfuturo a presentar propuestas de reinversión de los 18 millones de dólares que hoy permanecen en cuentas bancarias y fiducias para beneficiar a una nueva corte de doctorantes en el país, sin embargo, no hemos recibido una respuesta” Durante años, la formación avanzada estuvo marcada por un modelo limitado, concentrado territorialmente, con baja participación de poblaciones étnicas, rurales y de regiones priorizadas, y con una clara predominancia de programas de maestría frente a la formación doctoral. El país heredó un esquema sustentado en el CONPES 3862 (2016–2025), que comprometió $698.246.558 con un único operador privado, dejando recursos legal y presupuestalmente comprometidos hasta 2025. Este Gobierno honró plenamente ese compromiso, garantizando la continuidad de todas las cohortes y el giro oportuno de los recursos, sin desfinanciar ni incumplir ninguna obligación. Sin embargo, las cifras evidenciaron las limitaciones del modelo heredado: en 19 años, solo el 0,98 % de los beneficiarios pertenecieron a población afrodescendiente y el 0,24 % a población indígena; más del 50 % de los apoyos se concentraron en tres departamentos; y apenas cerca del 7 % correspondieron a formación doctoral. Frente a este panorama, el Gobierno del Cambio tomó una decisión en donde se impulse la formación doctoral no como un privilegio, sino una inversión pública estratégica. Por ello y bajo el liderazgo de la ministra Yesenia Olaya Requene se implementó desde 2023 un Modelo Integral de Formación de Alto Nivel, financiado directamente por el Estado, con enfoque territorial, étnico, de género y socioeconómico, y articulado con las prioridades nacionales de desarrollo. Dentro de las principales bondades del modelo que viene en marcha se resalta el otorgamiento de becas doctorales sin endeudamiento, sin codeudores, con financiación completa, descentralizado y mecanismos de inserción laboral posdoctoral. Así mismo se destaca que con la estrategia de la cartera de Ciencias, se ha garantizado un impacto territorial equilibrado, destinando el 54% de los apoyos a departamentos históricamente con menos oportunidades, como Cauca, Córdoba, Bolívar, Valle, Sucre, Nariño y Chocó. Este nuevo modelo ya muestra resultados concretos. La Convocatoria 933 de 2023, cuya inversión asciende a $119 mil millones desarrollada en alianza con ICETEX, apoyó a 309 beneficiarios en todo el país, con financiación completa de hasta 388 millones de pesos por estudiante, cubriendo matrícula, sostenimiento y proyectos de investigación. El 85 % de los beneficiarios fueron mujeres y 124 pertenecieron a grupos étnicos, reflejando un cambio real en el acceso a la formación doctoral. De igual forma, la Convocatoria de Maestrías del Pacífico respondió a una apuesta de justicia territorial, beneficiando a 75 personas en su mayoría mujeres y población afrodescendiente y llevando la formación avanzada a territorios históricamente excluidos. Estas acciones demuestran que el conocimiento también se construye desde las regiones y para las regiones. El modelo reconoce además que el ciclo de formación científica no termina en el doctorado. Por ello, el Gobierno ha fortalecido las estancias postdoctorales, con más de 1.600 financiadas desde 2017, consolidando trayectorias científicas, promoviendo la inserción laboral y fortaleciendo la articulación entre universidad, empresa y Estado. En materia de financiación, el Sistema General de Regalías se ha convertido en un pilar fundamental. Durante el actual bienio se aprobaron 17 proyectos de formación de alto nivel frente a solo 2 del periodo anterior, con más de 341 mil millones de pesos destinados a múltiples regiones del país y con una participación activa de universidades públicas con un 44% y privadas un 37%, fortaleciendo el sistema nacional de ciencia, tecnología e innovación, un hecho que refleja crecimiento histórico en cobertura y oportunidades. Finalmente, el Gobierno avanza en la consolidación de un nuevo CONPES de formación de alto nivel, que dará sostenibilidad, coherencia interinstitucional y visión de largo plazo a esta transformación. Se trata de una decisión de política pública basada en evidencia, orientada a que la ciencia deje de reproducir desigualdades y se convierta en una herramienta efectiva para la equidad, el desarrollo territorial y la soberanía científica del país. Al respecto Olaya anunció: En 2026 daremos apertura a una nueva cohorte de doctorados nacionales e internacionales dando continuidad al modelo de democratización de la ciencia que ya inició. Con este nuevo modelo, MinCiencias reafirma que Colombia puede y debe formar su talento científico con justicia social e inclusión, poniendo el conocimiento al servicio del país y de sus territorios.













