
El salario mínimo ha crecido en los últimos diez años persistentemente por encima de la inflación más la productividad. La reducción gradual de la jornada laboral encarece la hora trabajada, incluso sin aumentos del salario mínimo, lo que eleva los requisitos de entrada a la formalidad. Aumentos reales excesivos del salario mínimo generan presiones inflacionarias, […]


