
La muerte de María José Ardila tras un reto de consumo de alcohol en una discoteca de Cali ha destapado los peligros de estas prácticas y la presunta negligencia de los establecimientos. Mientras la familia clama justicia, las autoridades investigan una posible responsabilidad penal del local por omisión de socorro y licor adulterado, lo que ha generado un llamado a una regulación más estricta de la vida nocturna en el país.










