
El Gobierno Nacional eliminó la propuesta de aplicar una retención en la fuente del 1,5% a los pagos digitales y, en su lugar, estableció una tarifa del 0% tanto para billeteras electrónicas como para tarjetas. La decisión se tomó tras recibir más de 170 comentarios ciudadanos que alertaban sobre el riesgo de incentivar el uso de efectivo, revirtiendo la medida para fomentar la transparencia y la modernización de las transacciones en el país.








