
El conflicto se centra en un cambio de interpretación de la DIAN sobre el IVA a los combustibles de Reficar, lo que ha generado cobros retroactivos masivos. Ecopetrol se defiende en los tribunales, advirtiendo sobre graves consecuencias económicas y operativas, mientras la DIAN mantiene su posición fiscal pero niega haber iniciado acciones coactivas como embargos.









