
La licitación de Aerocafé se encuentra en el centro del debate público por la participación de un único consorcio con un historial cuestionado, lo que genera dudas sobre la transparencia y la gestión de un proyecto de infraestructura esperado por más de 40 años en la región. Mientras la gerencia defiende la legalidad del proceso, las veedurías ciudadanas exigen un escrutinio exhaustivo para proteger los recursos públicos.










