
El futuro de James Rodríguez en el Club León es altamente incierto.
La combinación de un contrato que expira sin señales de renovación, problemas físicos recurrentes que afectan su continuidad y sus propias declaraciones de frustración, lo colocan en una encrucijada profesional.
Con el Mundial 2026 en el horizonte, los próximos meses serán decisivos para definir si permanece en México o si debe buscar un nuevo equipo que le garantice el ritmo competitivo necesario para seguir siendo un pilar en la Selección Colombia.

