
El Encuentro Suramericano por la Cordillera de los Andes posicionó a Ibagué como un centro de liderazgo ambiental en el continente. El evento generó compromisos internacionales clave, como la Declaración de Murillo, y fortaleció la cooperación regional para la protección de ecosistemas vitales, al tiempo que impulsó la participación juvenil y femenina en la agenda climática.










