
La estrategia de seguridad de Cali combina una fuerte inversión en tecnología, como el robot antiexplosivos y la videovigilancia unificada, con el fortalecimiento de la infraestructura de justicia comunitaria. A pesar de los avances tecnológicos, las autoridades reconocen que la colaboración ciudadana y la inteligencia humana siguen siendo pilares fundamentales para garantizar la tranquilidad en la ciudad.










