
La viabilidad inmediata del Tren de Cercanías del Valle está en manos del Gobierno Nacional, que debe firmar el convenio de cofinanciación antes del 8 de noviembre. El incumplimiento de este plazo retrasaría el proyecto hasta 2026, afectando un plan de infraestructura crucial para la movilidad, la economía y el medio ambiente de la región, que ya ha asegurado su parte de los recursos.










