
La falta de aprobación del presupuesto de $7,7 billones en el Concejo de Cali, debido a una crisis de quórum vinculada a disputas políticas, obliga al alcalde Alejandro Eder a expedirlo por decreto. Esta situación, si bien legal, evidencia tensiones en la gobernabilidad y limita el control político sobre la asignación de recursos clave para sectores como salud, educación e infraestructura en 2026.










