
La adquisición de Warner Bros. por parte de Netflix, a pesar de una contraoferta de Paramount, representa un cambio sísmico en la industria del entretenimiento. El acuerdo consolida franquicias icónicas como DC Comics y HBO Max bajo el control de Netflix, creando una potencia de contenido sin precedentes, preparada para desafiar el dominio de Disney y remodelar el futuro del streaming.





