
El doble concierto de Shakira en Cali demostró ser mucho más que un evento musical. Se consolidó como un catalizador económico que generó ingresos millonarios y una ocupación hotelera récord, reafirmando la capacidad de la ciudad para albergar espectáculos de talla mundial. La histórica colaboración con el Grupo Niche y la abrumadora respuesta del público no solo marcaron el exitoso regreso de la artista, sino que también abrieron un debate sobre el futuro de Cali como epicentro del entretenimiento en Colombia.










