
La controversia en torno a Laura Gallego se originó por videos en sus redes sociales donde usaba un lenguaje violento hacia figuras políticas, lo que provocó una fuerte condena pública, la reacción del presidente Petro y su eventual renuncia al título de Señorita Antioquia, generando un debate sobre los límites de la opinión en los certámenes de belleza.










