
La participación de Once Caldas en la Copa Sudamericana finalizó con una dolorosa eliminación por penales en cuartos de final ante Independiente del Valle, generando un fuerte impacto emocional en el equipo. A pesar de la decepción, la campaña fue destacada y consolidó a Dayro Moreno como el máximo goleador del torneo, un logro histórico individual que contrastó con el resultado colectivo.

