
Bitcoin enfrenta su peor mes desde el último gran colapso del mercado cripto, con su precio cayendo a mínimos no vistos desde abril.
Las causas son atribuidas a una combinación de factores macroeconómicos y una disminución en la demanda institucional, generando incertidumbre sobre su trayectoria a corto plazo a pesar del optimismo a largo plazo de algunos de sus principales defensores.



