
El fracaso comercial del iPhone Air, evidenciado por su rápida depreciación, demuestra una clara preferencia del consumidor por la funcionalidad, como la duración de la batería y la calidad de la cámara, sobre un diseño ultradelgado. En contraparte, la línea iPhone 17 mantiene un valor de reventa estable y se consolida como un pilar en la estrategia de Apple, lo que indica que el equilibrio entre diseño y prestaciones es crucial para el éxito en el mercado actual.

