Presidente Petro convoca a la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores para definir la postura de Colombia frente a Estados Unidos y Venezuela



El presidente Gustavo Petro convocó a la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores a una sesión en la Casa de Nariño este martes 13 de enero de 2026, con el objetivo de analizar y unificar una postura nacional frente a dos temas críticos: la relación bilateral con Estados Unidos y la crisis en Venezuela. A la reunión fueron citados expresidentes y congresistas para discutir la hoja de ruta diplomática del país. Durante el encuentro, la canciller Rosa Villavicencio presentará un informe sobre las gestiones de su cartera. La convocatoria se produce en un contexto de tensiones con el gobierno de Donald Trump, con quien Petro tiene programada una reunión en la Casa Blanca para la primera semana de febrero. Dicho encuentro está condicionado por Trump a la obtención de “resultados concretos” en la lucha antidrogas. La relación ha estado marcada por desacuerdos sobre la política de erradicación de cultivos ilícitos y la estrategia de “paz total”. Previo a la cumbre presidencial, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, viajó a Estados Unidos para reforzar la cooperación en seguridad. El otro eje central de la discusión es la nueva situación en Venezuela, alterada por una intervención estadounidense que resultó en el arresto de figuras clave del chavismo, incluyendo a Nicolás Maduro. Ante este escenario, el gobierno colombiano ha manifestado su oposición a una intervención armada y promueve una transición democrática liderada por la presidenta interina, Delcy Rodríguez. Este cambio geopolítico también ha afectado la viabilidad de la propuesta de Petro de reconstruir la “Gran Colombia”, que ahora no encuentra eco en el vecino país. La búsqueda de consenso del Gobierno enfrenta obstáculos internos, evidenciados por la inasistencia de los expresidentes Andrés Pastrana y Álvaro Uribe Vélez a la comisión. Ambos han manifestado duras críticas a la política exterior de Petro.
Pastrana cuestionó el manejo de los cultivos ilícitos y el apoyo al régimen venezolano, mientras que Uribe criticó la estrategia de “paz total” y sus efectos en el narcotráfico, reafirmando las profundas divisiones políticas sobre el rumbo diplomático del país.

























