El sector educativo colombiano enfrenta una reconfiguración con la fusión de colegios de élite y nuevas alianzas universitarias



Dos de las instituciones educativas más tradicionales y exclusivas de Bogotá, el Gimnasio Campestre y el Colegio Marymount, anunciaron su integración para dar origen a un nuevo plantel: el Gimnasio Marymount Campestre.
Esta decisión, calificada como un hito, unirá la trayectoria de ambos colegios, que suman casi 160 años de historia, bajo un mismo modelo académico. El proceso de transición será gradual, comenzando en el periodo 2027-2028 y culminando en agosto de 2029, cuando la nueva institución opere plenamente bajo la dirección general de Juan Antonio Casas Pardo.
Estudiar en estos colegios representa una inversión económica significativa, con matrículas y pensiones mensuales que pueden superar los 4 millones de pesos. Esta fusión se produce en un contexto de crisis para la educación privada en Colombia, que ha visto el cierre de más de 800 colegios desde 2020. La baja ocupación estudiantil, que en muchos casos no alcanza el 50 %, ha afectado la sostenibilidad financiera de numerosos planteles. Instituciones de alto reconocimiento en Bogotá, como el Colegio Nueva Alianza Integral y el Colegio de la Presentación de Sans Façon, también han cesado sus operaciones recientemente. El Gimnasio Campestre, fundado en 1946, es conocido por haber formado a figuras públicas como el exalcalde Enrique Peñalosa, el cantante Fonseca y el gerente del Banco de la República, Leonardo Villar Gómez. Paralelamente, en el ámbito de la educación superior, se adelantan iniciativas para mejorar el acceso y la calidad. En Málaga, la Universidad Industrial de Santander (UIS) implementó una ruta universitaria para conectar sus sedes temporales, facilitando la movilidad de los estudiantes mientras se construye su nuevo campus. En Bucaramanga, las Unidades Tecnológicas de Santander (UTS) y la Universidad Cooperativa de Colombia (UCC) reafirmaron su alianza para fortalecer la oferta de formación posgradual para sus egresados. Por su parte, la Universidad del Magdalena retomó sus actividades académicas tras una suspensión por un frente frío, reafirmando su compromiso con la calidad y sus metas de acreditación para 2026.

















