Falla mecánica pone a prueba la capacidad de respuesta del sector aéreo en Barranquilla



En la madrugada de este viernes, el vuelo KRE140 de Aerosucre, un avión de carga Boeing 727-200 con matrícula HK-5216, declaró una emergencia minutos después de despegar del aeropuerto de Barranquilla al detectar una falla en el tren de aterrizaje izquierdo. La tripulación decidió regresar de inmediato, y durante la maniobra de aterrizaje de emergencia, parte del tren colapsó, dejando la aeronave detenida y obstruyendo la pista principal. El incidente obligó a la suspensión inmediata de todas las operaciones de despegue y aterrizaje. Las autoridades aeroportuarias activaron los protocolos de seguridad, con una rápida respuesta de los Bomberos Aeronáuticos y el personal de tierra. La ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, confirmó que los cinco tripulantes a bordo resultaron ilesos.
El cierre afectó a cientos de viajeros en un día de alta afluencia, coincidiendo con la final del fútbol profesional colombiano. Para mitigar el impacto, las aerolíneas implementaron planes de contingencia. Avianca ofreció cambios de vuelo gratuitos y reubicación a través de los aeropuertos cercanos de Cartagena o Santa Marta, sujeto a disponibilidad. Latam Airlines también activó flexibilidades comerciales, permitiendo cambios de fecha o destino sin penalidades e incluso creando un vuelo adicional Bogotá-Cartagena.
La ministra Rojas destacó la coordinación con los aeropuertos vecinos para manejar los vuelos desviados. Tras varias horas de trabajo, que incluyeron el descargue de las 19 toneladas que transportaba la aeronave y su posterior remoción, la Aeronáutica Civil (Aerocivil) realizó una inspección técnica detallada de la pista. Una vez verificado que no existían riesgos, se autorizó la reanudación de las operaciones en el terminal aéreo. La Dirección Técnica de Investigación de Accidentes de la Aerocivil inició una investigación para determinar las causas de la falla mecánica.










