La Alcaldía de Medellín denunciará penalmente a los responsables de los desmanes en el estadio Atanasio Girardot



La final de la Copa BetPlay entre Atlético Nacional e Independiente Medellín culminó en una noche de violencia en el estadio Atanasio Girardot. Tras la victoria del equipo 'verdolaga', un grupo de aficionados, identificados como miembros de la barra 'Rexixtenxia Norte' del DIM, protagonizó actos vandálicos, incluyendo la quema de silletería, la invasión del terreno de juego y enfrentamientos masivos. Los disturbios impidieron la ceremonia de premiación y dejaron un saldo de casi 60 personas heridas, entre ellas 52 civiles y siete agentes de policía.
Además, se reportaron daños significativos a la infraestructura del estadio.
En respuesta, la Alcaldía de Medellín, a través del secretario de Seguridad, Manuel Villa, anunció una contundente ofensiva judicial contra los responsables, a quienes calificó de 'criminales' y 'delincuentes', no de hinchas. La administración interpondrá denuncias penales ante la Fiscalía General de la Nación por delitos que incluyen daño en bien público, lesiones personales y posible tentativa de homicidio. Un equipo especializado ya analiza el material de las cámaras de seguridad para individualizar a cada uno de los implicados y entregar las pruebas al ente acusador.
Villa explicó que no se realizaron capturas en flagrancia para priorizar la contención de la violencia y evitar una tragedia mayor, pero aseguró que se buscará a los responsables con órdenes judiciales.
El secretario también reveló un presunto entramado de complicidad para el ingreso de pólvora al estadio, lo que causó quemaduras a cinco personas. Calificó el hecho no como una falla en los controles, sino como 'alcahuetería y permisividad', señalando que videos comprometen a personal de logística, presuntamente del DIM, y a otros actores que habrían facilitado la entrada ilegal de los artefactos. Como parte de las medidas, se convocará a la Comisión Local de Fútbol para definir sanciones administrativas contra el club y los individuos involucrados. A pesar de la gravedad de los hechos, las autoridades reiteraron su compromiso con la 'cultura de paz en el fútbol', afirmando que la solución no es prohibir la asistencia del público, sino judicializar a los violentos para sentar un precedente.










