Rusia lanza ataques masivos contra la infraestructura energética de Ucrania en medio de una severa ola de frío



Rusia reanudó sus ataques masivos contra Ucrania durante la madrugada del martes 3 de febrero de 2026, poniendo fin a una breve pausa en los bombardeos. La ofensiva, calificada por Ucrania como la "más potente" en lo que va del año, se centró en la infraestructura energética del país en medio de una severa ola de frío, con temperaturas que descendieron hasta los -23 grados Celsius. Los ataques con misiles y drones afectaron a varias ciudades, incluyendo la capital, Kiev, y Járkov, la segunda ciudad más grande del país.
En Kiev, donde la alerta aérea se mantuvo por más de cinco horas, las explosiones dañaron al menos tres edificios de apartamentos y una guardería, dejando a dos personas heridas. En Járkov, donde también se reportaron dos lesionados, las autoridades suspendieron el suministro de calefacción a más de 800 viviendas para evitar el colapso de la red, instando a los ciudadanos a usar los "puntos de invulnerabilidad". También se registraron cortes de electricidad e impactos en edificios residenciales en Sumy, Izium y Balakliia.
Según las autoridades ucranianas, Rusia utilizó 72 misiles y 450 drones en esta última oleada de ataques, de los cuales las defensas aéreas lograron interceptar 38 misiles y 412 drones. Por su parte, el gobernador de la región rusa de Bélgorod afirmó que los ataques ucranianos han causado la muerte de 21 civiles y han herido a 98 en lo que va de 2026. Esta escalada militar se produce en un contexto diplomático complejo, a pocos días del cuarto aniversario de la invasión. Los bombardeos se reanudaron justo antes de la llegada a Kiev del secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y en vísperas de una segunda ronda de conversaciones de paz entre Rusia, Ucrania y Estados Unidos, programada para el miércoles en Abu Dabi. Además, se informó que durante enero, Rusia duplicó su control territorial, ocupando actualmente el 19,5 % de la superficie ucraniana.















