Rusia considera objetivo militar legítimo a cualquier tropa extranjera en Ucrania



El 8 de enero de 2026, el Ministerio de Exteriores de Rusia emitió una dura advertencia, asegurando que cualquier fuerza militar extranjera que sea desplegada en territorio ucraniano será considerada una "intervención extranjera". Como consecuencia, el Ejército ruso tratará a dichos contingentes como un "objetivo militar legítimo de combate", lo que podría marcar un punto crítico en la escalada del conflicto. La declaración de Moscú surge como respuesta directa a los anuncios de Francia y el Reino Unido. Ambos países, aliados de Kiev, expresaron su voluntad de enviar soldados a Ucrania. Según los informes, estos planes contemplan el despliegue de una fuerza multinacional en suelo ucraniano, aunque se especifica que sería en un eventual periodo de posguerra o después de una tregua. Rusia insiste en que no aceptará que países de la OTAN envíen tropas. Desde la perspectiva del Kremlin, la posible presencia de tropas occidentales constituye un obstáculo para las garantías de seguridad que Kiev busca como elemento clave para alcanzar un acuerdo de paz. Con esta advertencia, el gobierno ruso reafirma su posición de impedir el despliegue de cualquier ejército extranjero en la zona de conflicto, aumentando la incertidumbre sobre una posible resolución diplomática a la guerra.









