Paloma Valencia se une a la Gran Consulta por Colombia y la izquierda oficializa el Pacto Amplio para las elecciones de 2026



La senadora Paloma Valencia, candidata presidencial del Centro Democrático, confirmó su participación en la denominada ‘Gran Consulta por Colombia’, un mecanismo con el que sectores de centroderecha elegirán un aspirante único. La decisión fue tomada tras deliberaciones internas en su partido y contó con el respaldo del expresidente Álvaro Uribe, quien dejó la determinación final en manos de la candidata. Con su ingreso, Valencia se convierte en una de las favoritas para ganar la consulta debido a la sólida estructura política de su partido.
Se medirá con figuras como David Luna, Mauricio Cárdenas, Juan Daniel Oviedo, Juan Manuel Galán, Aníbal Gaviria y Vicky Dávila.
La estrategia del uribismo busca competir en primera vuelta con otros candidatos del espectro ideológico como Abelardo de la Espriella y Sergio Fajardo, quienes decidieron no participar en consultas. La entrada de Valencia a esta coalición, que nació con cierta resistencia hacia De la Espriella, redefine el escenario de la derecha y mantiene abiertas las posibilidades de alianzas para una eventual segunda vuelta. El objetivo del Centro Democrático es recuperar las bases que habían puesto su atención en De la Espriella ante la falta de un candidato claro del uribismo. Paralelamente, los sectores de izquierda y progresistas oficializaron la creación del ‘Pacto Amplio’, que también realizará una consulta el 8 de marzo de 2026 para definir su candidatura presidencial. Los primeros precandidatos confirmados para este proceso son Iván Cepeda, Roy Barreras y Camilo Romero, a quienes se sumó el exalcalde de Medellín, Daniel Quintero.
Esta coalición busca dar continuidad al proyecto político del actual gobierno y agrupar a diversas fuerzas afines bajo una propuesta programática común que incluye la profundización de las reformas sociales y la transición energética.
Con estas definiciones, se establecen dos grandes bloques que medirán sus fuerzas en las elecciones legislativas de marzo.
Mientras tanto, partidos tradicionales como el Liberal, el Conservador y Cambio Radical decidieron no participar en las consultas interpartidistas.









