La Unión Europea aprueba provisionalmente el acuerdo comercial con Mercosur tras 25 años de negociaciones



El viernes 9 de enero de 2026, la Unión Europea (UE) dio su aprobación provisional al acuerdo de libre comercio con el Mercosur, poniendo fin a más de 25 años de conversaciones. La decisión se logró al obtener el respaldo de la mayoría calificada requerida: al menos 15 de los 27 Estados miembros, que representan en conjunto el 65 % de la población del bloque. Este pacto es considerado el tratado comercial más ambicioso negociado por la comunidad europea y busca crear una de las mayores zonas de libre comercio del mundo.
La aprobación, sin embargo, no fue unánime y se encontró con una notable resistencia.
Países como Francia, Polonia y Hungría mantuvieron su rechazo, a los que se sumaron Irlanda.
La principal preocupación, especialmente de los sectores agrícolas, es el posible impacto negativo de un aumento en las importaciones de alimentos a menor precio desde los países del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay).
Estas tensiones se manifestaron en protestas, como los bloqueos realizados por agricultores en París.
Para superar las objeciones, se incluyeron medidas de salvaguarda para proteger al sector agrícola europeo en caso de un aumento súbito de las importaciones o una caída de los precios. Un elemento clave para alcanzar el consenso fue el cambio de postura de Italia, que pasó de oponerse a respaldar el acuerdo. Por su parte, naciones como España y Alemania defendieron firmemente el pacto, argumentando que es vital para desbloquear nuevos mercados y diversificar las oportunidades comerciales de la UE en un contexto global de creciente influencia económica de China y las políticas arancelarias de Estados Unidos.
El proceso aún no ha concluido.
El siguiente paso es la firma del tratado, prevista para la próxima semana en Paraguay, con la presencia de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y los líderes sudamericanos.
Posteriormente, el acuerdo deberá ser ratificado por el Parlamento Europeo para poder entrar en vigor.
Se espera que esta votación ocurra en abril, en un escenario incierto, ya que cerca de 150 de los 720 eurodiputados han advertido que podrían recurrir a los tribunales para frenar su aplicación.









