Un niño de cuatro años murió en Medellín tras ser quemado con una botella de gasolina



Un niño de cuatro años, identificado como Leandro Saldarriaga Martínez, falleció en el Hospital San Vicente Fundación de Medellín tras permanecer varios días internado por graves quemaduras. El suceso, que es materia de investigación por parte de la Fiscalía General de la Nación, ocurrió el pasado 25 de diciembre en el barrio Prado, comuna La Candelaria, en el centro de la ciudad. Según los informes de las autoridades, el menor se encontraba jugando en la calle junto a otros niños y familiares cuando otro menor de edad, presuntamente un familiar, manipuló gasolina.
Este la introdujo en un recipiente, le prendió fuego y la arrojó, impactando directamente al pequeño Leandro.
El fuego le causó quemaduras de segundo y tercer grado en el rostro y las extremidades. Tras el incidente, el niño fue auxiliado por sus familiares, quienes lo trasladaron inicialmente a un centro asistencial antes de ser remitido al hospital de alta complejidad en Medellín debido a la gravedad de sus heridas. A pesar de los esfuerzos del personal médico, el menor falleció días después. El Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) realizó la inspección técnica del cadáver y comenzó la recolección de pruebas y entrevistas para esclarecer las circunstancias y determinar el grado de responsabilidad de los cuidadores presentes.
Hasta el momento no se han reportado capturas.
El niño era oriundo del municipio de Santa Rosa de Osos, Antioquia. Las autoridades han reiterado el llamado a los padres y cuidadores a extremar las medidas de prevención y supervisión con los menores, especialmente durante las festividades de fin de año.











