Rusia acusa a Ucrania de atacar una residencia de Putin y Kiev niega la autoría del hecho



El Kremlin acusó a Ucrania de lanzar un ataque masivo con drones contra una residencia del presidente Vladímir Putin. El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, especificó que se utilizaron 91 drones de largo alcance contra una propiedad en la región de Nóvgorod, aunque otros informes mencionaron una residencia en la región de Tver. Moscú calificó el incidente como un "acto terrorista" y un intento de atentar contra la seguridad del jefe de Estado, advirtiendo que habría represalias y que este tipo de acciones "no quedarán impunes". En respuesta, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, desmintió firmemente la acusación, calificándola de "mentira" y una "historia obviamente falsa". Según Zelenski, Rusia inventó el suceso para tener una excusa con la cual justificar nuevos ataques contra Ucrania y "minar" los avances en las negociaciones de paz. El asesor presidencial ucraniano, Mykhailo Podolyak, también negó la responsabilidad de Kiev, sugiriendo que podría tratarse de una operación interna rusa para escalar el conflicto. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reaccionó al incidente manifestando estar "muy enojado".
Informó a la prensa que fue el propio Putin quien le comunicó sobre el presunto ataque durante una llamada telefónica. Trump consideró que "no es el momento adecuado" para una acción de este tipo y recordó que su administración ha evitado entregar misiles Tomahawk a Kiev para no escalar la confrontación. Aunque admitió que era "posible" que el ataque no hubiera ocurrido, afirmó que Putin se lo había asegurado.
Esta denuncia surge en un momento crucial para las negociaciones de paz. Un día antes, Trump se había reunido con Zelenski en Florida, tras lo cual se mostró optimista al declarar que estaban "muy cerca" de un acuerdo. El presidente estadounidense ha mantenido conversaciones telefónicas con Putin y Zelenski para avanzar en un plan de paz de 20 puntos.
Mientras tanto, China ha hecho un llamado a la contención para evitar una escalada.










