El cibercrimen se intensifica con filtraciones masivas de datos y ataques con inteligencia artificial



Una grave falla de seguridad ha expuesto la vida digital de millones de personas, luego de que el analista de ciberseguridad Jeremiah Fowler descubriera una base de datos de casi 100 gigabytes sin ninguna protección en internet. El archivo contenía cerca de 150 millones de combinaciones de usuario y contraseña, afectando cuentas de redes sociales como Facebook e Instagram, servicios financieros, billeteras de criptomonedas e incluso accesos vinculados a entidades gubernamentales.
Aunque el servidor fue desactivado, se desconoce por cuánto tiempo estuvo expuesta la información y quién pudo haberla descargado.
Se cree que los datos fueron recopilados mediante software malicioso del tipo 'infostealers'.
Este incidente se enmarca en un contexto de crecimiento alarmante del cibercrimen a nivel global, un tema destacado durante el Día Internacional de la Protección de Datos. Según un informe de IBM, el costo promedio global de una brecha de datos alcanza los 4,44 millones de dólares, cifra que en Latinoamérica desciende a 3,81 millones. Las vulnerabilidades más frecuentes incluyen el phishing, el ransomware y los ataques de ingeniería social.
Solo en Argentina, la empresa Fortinet detectó 1.600 millones de intentos de intrusión en la primera mitad de 2025. La situación se agrava con el uso de inteligencia artificial (IA) por parte de los ciberdelincuentes para hacer sus ataques más sofisticados. La firma Xertica.ai alerta que la IA generativa ha impulsado los ataques de ingeniería social y provocado un aumento global de hasta un 500 % en el robo de credenciales. En América Latina, estos ataques se dirigen cada vez más a sectores críticos como el financiero, el gobierno y la salud. Ante estos desafíos, los expertos subrayan la necesidad de adoptar medidas más robustas. Se propone el concepto de “IA Blindada”, que combina el uso de inteligencia artificial para la ciberseguridad con gobernanza de datos y capacitación continua de los equipos. Sin embargo, un informe de PwC revela que solo el 24 % de las compañías a nivel mundial invierte más en medidas preventivas que reactivas. La protección de datos ya no es solo un problema técnico, sino una prioridad estratégica que requiere inversión sostenida y una visión integral para asegurar la confianza y la resiliencia operativa.










