La Fórmula 1 se prepara para una revolución en 2026 con nuevas regulaciones y una controversia por los motores



La Fórmula 1 implementará un cambio reglamentario integral a partir de la temporada 2026, con el objetivo de crear un espectáculo más competitivo y sostenible.
Los monoplazas serán rediseñados para ser más pequeños, ágiles y 30 kilogramos más ligeros, con una distancia entre ejes reducida en 200 milímetros y un ancho total 100 milímetros menor. Estas modificaciones buscan fomentar carreras con más adelantamientos y dar un mayor protagonismo al talento de los pilotos.
Una de las principales novedades será la introducción de la aerodinámica activa, que reemplazará al sistema DRS utilizado desde 2011. Los nuevos alerones delanteros y traseros móviles permitirán a los pilotos alternar entre un modo de alta carga aerodinámica para las curvas (Corner Mode) y uno de baja resistencia para las rectas (Straight Mode) en cualquier parte del circuito. Las unidades de potencia también serán renovadas, con un equilibrio entre la energía del motor de combustión interna y la eléctrica, y el uso de combustibles 100 % sostenibles. Además, se implementará un nuevo sistema de adelantamiento denominado "Overtake Mode" para dar potencia eléctrica adicional.
No obstante, esta transición ha generado una importante controversia.
Ferrari, Honda y Audi presentaron una queja formal ante la Federación Internacional del Automóvil (FIA) contra Mercedes y Red Bull, acusándolos de explotar una zona gris en el nuevo reglamento de motores. La denuncia se centra en que ambos equipos habrían diseñado componentes que se expanden con el calor, alterando la relación de compresión máxima permitida de 16:1 para obtener una ventaja de hasta 15 caballos de fuerza, lo que podría traducirse en tres décimas de segundo por vuelta. Este conflicto amenaza con generar un desequilibrio deportivo y financiero, ya que una ventaja de este tipo podría definir campeonatos y afectar la distribución de más de 1.200 millones de dólares en premios. La FIA se encuentra revisando el caso, enfrentando la difícil decisión de prohibir la supuesta innovación, lo que obligaría a costosos rediseños, o permitirla, arriesgándose a protestas y a un dominio similar al que ejerció Mercedes en la era híbrida iniciada en 2014.










