La guerra en Ucrania se intensifica durante la Navidad con ataques aéreos y esfuerzos diplomáticos



El conflicto armado entre Rusia y Ucrania, que ya supera los 1.400 días, se intensificó durante la Navidad de 2025. El 25 de diciembre se registraron fuertes combates en los frentes este y sur, donde las fuerzas ucranianas repelieron decenas de ataques. Además, Ucrania ha aumentado el uso de drones de largo alcance para atacar instalaciones petroleras y energéticas en territorio ruso, en ciudades como Temryuk y Orenburg, con el objetivo de afectar la logística que sostiene el esfuerzo bélico de Moscú. Durante la Nochebuena, las fuerzas rusas lanzaron una oleada de drones y ataques aéreos contra varias regiones de Ucrania. Estos bombardeos causaron la muerte de al menos dos personas en Odesa y Járkov, y afectaron infraestructura civil y energética, dejando a millones de personas sin servicios básicos en pleno invierno.
Por su parte, Moscú denunció un ataque ucraniano contra una refinería rusa.
En medio de la violencia, surgieron llamados a la paz.
El papa León XIV instó a Rusia y Ucrania a negociar directamente.
Ucrania ha mostrado disposición a discutir propuestas que incluyen la creación de una zona desmilitarizada bajo supervisión internacional.
Rusia afirmó ver “progresos lentos pero constantes” en las negociaciones, aunque acusó a países europeos de intentar socavarlas.
El Kremlin espera la respuesta del presidente Vladimir Putin al plan de paz de Volodímir Zelenski.
Mientras tanto, para financiar la guerra, Rusia planea aumentar los impuestos y eliminar beneficios fiscales para personas y pymes a partir de 2026.
Esta medida se produce en un contexto de crisis para sectores clave como el petróleo, gas, carbón y la metalurgia, y se espera que las pequeñas y medianas empresas sean las más afectadas.












