Colombia se une a iniciativas globales por la energía limpia y contra la contaminación



La conmemoración del Día Internacional de la Energía Limpia, cada 26 de enero, resalta la necesidad global de transformar los sistemas energéticos para enfrentar la crisis climática. La fecha, impulsada por las Naciones Unidas, busca concienciar sobre la urgencia de abandonar los combustibles fósiles y adoptar fuentes renovables como la solar, eólica e hidráulica. Este llamado a la acción convoca a gobiernos, sectores productivos y a la ciudadanía a asumir un compromiso conjunto para promover políticas, innovación y hábitos que garanticen un desarrollo sostenible y el acceso equitativo a energía segura. En línea con este objetivo, Ecopetrol y Frontera Energy anunciaron la construcción de la nueva Granja Solar Quifa, un proyecto de 50MW ubicado en el municipio de Puerto Gaitán. La instalación contará con 81.800 paneles solares capaces de generar hasta 76,1 GWh al año.
Se espera que los primeros 18 MW se incorporen al sistema durante el primer trimestre de 2026, representando un paso significativo en la transición energética del país. Paralelamente, la comunidad internacional avanza en la lucha contra otro de los grandes problemas ambientales con la creación del Grupo Intergubernamental Científico-Normativo sobre Productos Químicos, Desechos y Contaminación. Este nuevo organismo, que celebrará su primera plenaria en Ginebra (Suiza) del 2 al 6 de febrero, se une al Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) y a la Plataforma Intergubernamental sobre Diversidad Biológica (IPBES), completando una trilogía de entidades científicas dedicadas a las principales crisis ambientales del planeta. La creación de este panel responde a la alarmante dimensión del problema. Según la ONU, una de cada seis muertes en el mundo está relacionada con enfermedades causadas por la contaminación, y se estima que la producción de sustancias químicas podría duplicarse para 2030. En Colombia, una de las problemáticas más latentes es la contaminación de los ríos amazónicos con mercurio, derivado de la minería de oro, lo que afecta gravemente a las comunidades que dependen de estos afluentes para su sustento.















