La borrasca Leonardo causa muertes y miles de evacuados en España Portugal y Marruecos



La península ibérica y Marruecos enfrentan una grave emergencia climática por el paso de la borrasca Leonardo, que se suma a los efectos del ciclón Kristin a finales de enero. El fenómeno ha provocado lluvias torrenciales, inundaciones generalizadas, desbordamientos de ríos y deslizamientos de tierra, resultando en al menos cuatro muertes confirmadas y la evacuación de más de 100.000 personas en los tres países. Las autoridades meteorológicas ya advierten sobre la llegada de una tercera tormenta, bautizada como Marta, que podría agravar la situación.
En España, la región más afectada ha sido Andalucía, donde se han evacuado a miles de personas. El río Guadalquivir se desbordó en varios puntos de la provincia de Córdoba y se han reportado decenas de carreteras cortadas. En Málaga, los equipos de emergencia buscan a una mujer desaparecida tras ser arrastrada por la corriente del río Turvilla.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, visitó las zonas afectadas para asegurar el apoyo estatal a los damnificados.
La situación también es crítica en Portugal y Marruecos. En Portugal, un hombre de 60 años falleció en Serpa después de que su vehículo fuera arrastrado por la crecida del río Guadiana. En Marruecos, tres mujeres murieron en la localidad de Beni Arous por el colapso de su vivienda debido a deslizamientos de tierra, y más de 108.000 personas fueron desalojadas de zonas inundables. La tormenta ha tenido un fuerte impacto político en Portugal, que se prepara para la segunda vuelta de sus elecciones presidenciales. El candidato ultraderechista, André Ventura, solicitó la suspensión de los comicios, pero la Comisión Nacional Electoral (CNE) rechazó un aplazamiento a nivel nacional, aunque permitió que los municipios más afectados pospongan la votación una semana. El presidente Marcelo Rebelo de Sousa canceló una visita oficial a España para atender la emergencia.
El impacto económico es considerable.
El ministro de Economía de Portugal estimó que solo la tormenta Kristin ya había causado daños en infraestructuras por 4.700 millones de dólares. El Gobierno portugués ha aprobado un paquete de ayudas para la reconstrucción de viviendas y empresas, mientras la región se mantiene en alerta ante la sucesión de fenómenos extremos.










