Colombia impulsa proyectos de producción y regasificación para asegurar su abastecimiento de gas



Ecopetrol y Petrobras anunciaron la finalización del proceso de comercialización del gas del yacimiento Sirius, ubicado en aguas profundas del Caribe colombiano. Con este hito, el proyecto entra en su fase de desarrollo y producción, que incluye la maduración técnica, la ingeniería de detalle y la construcción de la infraestructura necesaria para su extracción y transporte.
Se espera que Sirius comience a operar en 2030, representando un aporte significativo al consumo nacional, aunque no implicará el retorno al autoabastecimiento. El gas fue comercializado con 17 empresas, entre las que se encuentran grandes distribuidores y comercializadores del país, aunque sus nombres no fueron revelados por cláusulas de confidencialidad. Paralelamente, el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Minas y Energía y la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), está impulsando el proyecto de regasificación en Coveñas. Esta infraestructura es considerada estratégica para fortalecer la seguridad energética del país, ya que garantizará cerca del 20 % de la demanda nacional de gas natural. La iniciativa permitirá diversificar las fuentes de suministro y proteger a los consumidores de la volatilidad de los precios. El proyecto contempla la instalación de una unidad flotante de almacenamiento y regasificación (FSRU) con una capacidad inicial de 100 millones de pies cúbicos diarios, que podría expandirse a 400 millones, consolidando al Caribe colombiano como una región clave para la infraestructura de gas.
Este esfuerzo por la seguridad energética se enmarca en un contexto regional donde también se desarrollan grandes proyectos. En Argentina, por ejemplo, J.P.
Morgan lidera un plan de financiación junto a la estatal YPF para una iniciativa de gas natural licuado (GNL). Con una inversión que podría alcanzar los 17.000 millones de dólares, el proyecto busca posicionar a Argentina como un importante exportador de GNL en la región, lo que demuestra la creciente relevancia estratégica del gas en el panorama energético de Suramérica.















