Colombia 2026: La Fusión de la Ambición y el Proceso Hacia el Sueño Mundialista



Bajo la dirección de Néstor Lorenzo, la Selección Colombia se prepara para el Mundial de 2026 con una filosofía basada en la planificación detallada y una mentalidad ganadora. El estratega argentino, quien clasificó al equipo como el tercero de Suramérica, destaca que el éxito se fundamenta en "trabajar con el corazón" y en la "coherencia y energía positiva" que se ha generado en el grupo. Este enfoque se reflejó en una histórica racha de 28 partidos sin derrotas.
Lorenzo tiene como objetivo claro "llevar a Colombia a lo más alto posible", un proceso que, según él, se construye partido a partido y que busca potenciar a los futbolistas para que lleguen a la élite mundial.
Esta confianza es compartida por los jugadores.
El volante Jhon Arias, del Wolverhampton, expresó con firmeza la convicción del plantel, afirmando que tienen "grandes herramientas para tener una buena Copa del Mundo" y que sueñan en grande: "podemos ganar el Mundial". Arias reconoce que es un torneo exigente y que se debe trabajar con humildad, pero insiste en que el equipo atraviesa un "momento especial" y tiene la misma probabilidad de éxito que las demás selecciones. El camino de Colombia en la primera fase comenzará en el Grupo K, donde enfrentará a Uzbekistán en Ciudad de México, al ganador de un repechaje intercontinental en Guadalajara y a Portugal en Miami.
Sin embargo, el sueño mundialista representa un desafío económico considerable para los hinchas que deseen acompañar al equipo. Según reportes, el costo de las boletas es muy elevado, con precios que podrían superar los siete millones de pesos para el partido contra Portugal, y cifras aún mayores en la reventa oficial.
Más allá del resultado inmediato, el proyecto de Lorenzo tiene una visión a largo plazo.
El técnico subraya la importancia de consolidar los procesos en las categorías juveniles para que Colombia se acostumbre a competir en las instancias cruciales de los grandes torneos. Considera que esta es la base para que, eventualmente, el anhelado título mundial se convierta en una realidad.



















