Aficionados en Bogotá protestan por el mal estado de la cancha de El Campín debido a conciertos



La afición del fútbol en Bogotá, principalmente la de Millonarios, ha manifestado su rechazo contundente al uso del Estadio Nemesio Camacho El Campín para conciertos masivos. La molestia se intensificó tras la suspensión de un partido entre Millonarios e Independiente Medellín debido al pésimo estado del terreno de juego, atribuido directamente al desgaste causado por eventos musicales recientes.
Los hinchas argumentan que el estadio fue construido para el fútbol y que la administración distrital está priorizando los ingresos económicos de los conciertos sobre la función principal del escenario y el respeto por el deporte. El descontento ha escalado a una campaña impulsada por hinchas, analistas y periodistas que exigen la prohibición o restricción severa de eventos no deportivos en el estadio. Proponen como alternativa la construcción de infraestructura específica para conciertos, similar a la de otras ciudades, para no sacrificar el patrimonio deportivo de la capital. La presión sobre la alcaldía aumenta con la amenaza de protestas si no se toman medidas correctivas inmediatas, como la renovación total del césped y la mejora del sistema de drenaje, el cual también se vio afectado por la compactación del suelo. Este conflicto se enmarca en un proceso de transformación mayor del complejo deportivo. Como parte de un proyecto de renovación con una inversión superior a los $2,4 billones, el tradicional "Palacio del Colesterol" fue cerrado después de 64 años para dar paso a las obras. El proyecto, a cargo de la concesionaria Sencia, busca convertir la zona en un distrito de entretenimiento que funcione toda la semana. A los comerciantes afectados se les ofreció la posibilidad de operar en 'food trucks' durante la construcción, siempre y cuando formalicen sus negocios, lo que ha generado tensiones por los altos costos que esto implica para ellos.
Este plan evidencia una nueva lógica económica y urbana para El Campín, donde el debate entre su vocación deportiva y su potencial comercial es central.












