El Gobierno colombiano presiona a las generadoras para que bajen las tarifas de energía ante los altos niveles de los embalses



El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma Egea, emitió la circular 40008 del 10 de febrero de 2026, en la que solicita a los agentes del mercado eléctrico, especialmente a las generadoras hídricas, aplicar las "Nuevas Reglas de Precios Bajos por Tecnología" de la CREG. El argumento del Gobierno es que la abundancia de agua reduce los costos de generación, un beneficio que debe trasladarse a las facturas de los consumidores. Palma hizo un llamado especial a las empresas públicas con participación estatal, como Gecelca, Gensa y Urrá, para que lideren la implementación de estas medidas y den ejemplo de "justicia tarifaria". La solicitud se fundamenta en un marco regulatorio que incluye las resoluciones CREG 101 066 de 2024, 101 069 de 2025 y 101 097 de 2026, así como los Decretos 1072 y 1091 de 2025, que buscan estabilizar el mercado y reducir la volatilidad de precios. El ministro enfatizó que, con los embalses llenos, "el valor del agua se acerca al cero de la bolsa", por lo que espera ofertas razonables y coherentes con la realidad hidrológica del país.
Este llamado se produce en un contexto en que embalses como Urrá, Ituango y Calima se encuentran en niveles máximos o cercanos a su capacidad.
La situación ha sido objeto de debate público, intensificado por el presidente Gustavo Petro, quien cuestionó a las generadoras por realizar vertimientos de agua, calificándolos de daño ambiental y una estrategia para no reducir los precios de la energía al no desplazar la generación con gas. Por su parte, el sector generador, a través de la presidenta de Acolgen, Natalia Gutiérrez, ha negado cualquier manipulación del mercado. Aseguró que la operación de los embalses sigue normas técnicas y regulatorias estrictas y que, de hecho, la mayor disponibilidad hídrica ya ha provocado una reducción significativa en los precios de la energía en bolsa. El gremio también advirtió que la persistencia de las lluvias podría obligar a mantener descargas controladas para garantizar la seguridad de la infraestructura y las comunidades aguas abajo.

















