Fuerzas de seguridad venezolanas dispararon contra drones cerca del Palacio de Miraflores en Caracas



La noche del lunes 5 de enero de 2026, intensas ráfagas de disparos en las inmediaciones del Palacio de Miraflores, en el centro de Caracas, generaron pánico entre los ciudadanos. El suceso, que ocurrió alrededor de las 8:13 p. m. (hora local), provocó que transeúntes buscaran refugio y que comercios cercanos cerraran sus puertas temporalmente, mientras en redes sociales circulaban videos con el sonido de las detonaciones. Según fuentes gubernamentales, la acción fue una respuesta de las fuerzas de seguridad al detectar el sobrevuelo de drones no identificados sobre el perímetro del palacio presidencial. Las autoridades calificaron los disparos como una medida “disuasiva” para neutralizar una posible amenaza, activando los protocolos de seguridad.
El gobierno aseguró que la situación fue controlada rápidamente, que no se registraron heridos ni daños materiales y que el país se encontraba “en total tranquilidad”. Sin embargo, otras versiones señalan que el incidente se debió a una grave falla de comunicación interna entre los cuerpos de seguridad. De acuerdo con estos reportes, los drones pertenecían a grupos de seguridad afines al oficialismo y contaban con autorización para operar. No obstante, la información no habría sido comunicada a tiempo a las unidades de la Casa Militar encargadas de la seguridad perimetral, quienes al detectar las aeronaves las interpretaron como una amenaza y abrieron fuego. Este evento se produjo en un contexto de máxima tensión política en Venezuela, horas después de que Delcy Rodríguez fuera juramentada como presidenta encargada tras la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, en una operación militar estadounidense el sábado anterior.
Las autoridades venezolanas continúan investigando la procedencia y el objetivo de los drones, mientras Caracas permanece bajo una vigilancia reforzada.









