Barranquilla acelera: el sueño de la Fórmula 1 se reactiva sin el aval presidencial



El alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, confirmó que la ciudad ha retomado las conversaciones para ser sede de un Gran Premio de Fórmula 1. Según el mandatario, delegados del campeonato visitaron la ciudad hace aproximadamente quince días para evaluar los avances y el renovado interés en el proyecto, quedando "todavía más sorprendidos" con las transformaciones urbanas ocurridas desde su última visita en 2022. La principal novedad de esta nueva etapa es que, según Char, el proceso de aprobación ya no requiere el aval del Gobierno Nacional, a diferencia del intento fallido de 2022. “La buena noticia es que la aprobación depende solo de nosotros”, afirmó el alcalde en una entrevista con El Heraldo, lo que simplificaría el trámite administrativo y permitiría a la ciudad competir directamente por un lugar en el calendario de la máxima categoría del automovilismo. La propuesta contempla un circuito urbano paralelo al río Magdalena, que recorrería el Gran Malecón.
Este trazado incluiría puntos turísticos y de referencia como la Aleta del Tiburón y la estatua de la cantante Shakira, buscando ofrecer una identidad visual única para la carrera. La zona del río ha recibido inversiones superiores a los 2 billones de pesos en la última década, lo que podría facilitar las adecuaciones necesarias, aunque el costo de un evento de esta magnitud es elevado, como lo demostró el Gran Premio de Las Vegas con una inversión de más de 500 millones de dólares. Este no es el primer intento de la ciudad. En 2022, bajo la administración del exalcalde Jaime Pumarejo y con la mediación del expiloto Juan Pablo Montoya, el proyecto estuvo a punto de concretarse, pero se estancó por la falta de respaldo del gobierno del presidente Gustavo Petro. Aunque la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) no se ha pronunciado oficialmente, esta nueva visita y el cambio en los requisitos han vuelto a posicionar a Barranquilla como una candidata potencial para albergar la Fórmula 1 en Latinoamérica, junto a Sao Paulo y Ciudad de México.










