Explosión accidental en Copacabana revela tráfico de armas hacia Bogotá



Un vehículo particular explotó en la tarde del 9 de diciembre de 2025 en las inmediaciones del peaje de Copacabana, en la autopista Medellín-Bogotá. El incidente, que ocurrió alrededor de las 6:00 p. m., dejó como saldo la muerte de los dos ocupantes del automóvil y dos policías de tránsito heridos. Las investigaciones confirmaron que la explosión fue causada por la detonación accidental de una granada de fragmentación que los civiles manipulaban dentro del carro.
El suceso se desencadenó cuando dos patrulleros se acercaron al vehículo para realizar una verificación preventiva, al parecer porque los ocupantes estaban discutiendo o forcejeando.
Según las autoridades, el conductor alcanzó a pedir ayuda antes de que uno de los policías abriera una puerta, momento en el cual el artefacto explotó. Los dos uniformados resultaron heridos por esquirlas; uno se encuentra estable, mientras que el otro presenta lesiones más complejas, con un posible compromiso en un ojo.
Tras la explosión, uno de los ocupantes del vehículo, antes de fallecer, manifestó a las autoridades que transportaban la granada y otras armas a Bogotá para ser entregadas allí. Durante la inspección del automóvil por parte de técnicos antiexplosivos, se encontraron en el baúl dos fusiles, dos proveedores y munición. El vehículo quedó a disposición del CTI de la Fiscalía para continuar con las investigaciones. Una de las víctimas fatales fue identificada como Cristhian Jairo Barreto, de 37 años, originario de Cúcuta y con cédula de Bogotá, quien no presentaba antecedentes judiciales. El otro fallecido no portaba documentos de identidad. Las autoridades han indicado que la hipótesis principal es que no se trató de un ataque dirigido contra la infraestructura del peaje y han descartado una relación con el atentado ocurrido horas antes en el peaje Cabildo, en Barbosa.
La investigación busca determinar si los fallecidos tenían vínculos con alguna estructura criminal.

















