Hospitales en Maicao, Girardot y Boyacá implementan cambios para garantizar la atención en salud



El sistema de salud en varias regiones de Colombia atraviesa un periodo de ajustes y reestructuraciones para garantizar la continuidad y mejora en la atención a los usuarios. Entidades como la Superintendencia Nacional de Salud y la Nueva EPS están liderando cambios en hospitales de La Guajira, Boyacá y Cundinamarca. En Maicao, La Guajira, el Hospital San José continúa bajo intervención de la Superintendencia Nacional de Salud, mostrando avances significativos.
Se habilitó una nueva Unidad Renal con 20 sillas de hemodiálisis, beneficiando a cerca de 2.300 personas que antes debían trasladarse a otras ciudades para recibir tratamiento.
Adicionalmente, el hospital ha avanzado en la formalización laboral, vinculando a 193 trabajadores a su planta de personal y proyecta la contratación de otros 100 profesionales durante 2026. En Boyacá, la Nueva EPS activó un plan de contingencia después de que la Clínica Boyacá terminara su contrato por falta de pago. Para asegurar la atención de aproximadamente 50.000 afiliados del régimen contributivo, los servicios de urgencias, hospitalización, consulta especializada, cirugía e imagenología fueron reasignados al Hospital Regional de Duitama. La Nueva EPS también ha reforzado su red en el departamento, reanudando servicios en el Hospital Regional de Sogamoso y manteniendo diálogos con otros prestadores públicos y privados. Por otro lado, en Girardot, Cundinamarca, se anunció la reapertura del Hospital San Rafael, que ahora será operado por el Hospital Universitario de La Samaritana, una entidad pública. La reapertura será progresiva: los servicios básicos como urgencias, consulta externa y hospitalización se reanudarán el 2 de marzo; en abril se sumarán servicios de mayor complejidad y en julio se incorporarán especialidades de alta complejidad, con el fin de restablecer una atención integral para la comunidad.
















