Grupo Argos evalúa regresar a Venezuela tras la caída de Nicolás Maduro



La reciente salida del poder de Nicolás Maduro en Venezuela, quien según los informes fue capturado por fuerzas estadounidenses el 3 de enero de 2026, ha abierto un nuevo panorama para las empresas internacionales, especialmente las colombianas. En este contexto, el Grupo Argos ha manifestado su interés en evaluar un posible regreso al país para retomar sus operaciones en el negocio del cemento. La filial del conglomerado, Cementos Argos, fue expropiada en 2006 durante el gobierno de Hugo Chávez, perdiendo una planta en el estado de Trujillo en la que había invertido cerca de 350 millones de dólares. Según la compañía, nunca recibió una compensación adecuada y la deuda pendiente por esta expropiación superaría los 300 millones de dólares. Este caso es representativo de la situación que vivieron varias empresas colombianas, lo que deterioró las relaciones comerciales que en su apogeo superaron los 6.100 millones de dólares anuales en exportaciones de Colombia a Venezuela, cifra que cayó a 320 millones en 2017. Jorge Mario Velásquez, presidente del Grupo Argos, declaró a Bloomberg que, aunque el proceso de normalización en Venezuela tomará tiempo, este debería incluir el reconocimiento a los inversionistas expropiados. Velásquez, quien dejará su cargo en marzo de 2026, se mostró optimista ante la posibilidad de que el presidente estadounidense, Donald Trump, defienda los derechos de las compañías afectadas.
Si bien Argos actúa con cautela y aún no ha iniciado contactos directos, sus ejecutivos tienen la intención de viajar a Caracas. El regreso de Argos y otras empresas estará condicionado al establecimiento de garantías claras, como la seguridad jurídica, el respeto a la propiedad privada y la estabilidad institucional. Velásquez también señaló el potencial del mercado venezolano, destacando la demanda de cemento que podría surgir debido a la falta de inversión en infraestructura durante las últimas décadas.


















