La gastronomía colombiana se fortalece como atractivo turístico en medio de desafíos fiscales



El turismo gastronómico está ganando una fuerza considerable en Colombia, convirtiéndose en un motivo de viaje tanto para turistas nacionales como extranjeros.
La diversa oferta culinaria del país, que incluye platos tradicionales, productos locales y recetas ancestrales, refleja su gran riqueza cultural.
En respuesta a este creciente interés, diversas regiones rurales y urbanas han comenzado a promover rutas gastronómicas.
Estas rutas no solo permiten a los visitantes degustar preparaciones típicas y conocer ingredientes autóctonos, sino que también impulsan las economías locales al apoyar a pequeños productores, cocinas tradicionales y nuevos emprendimientos.
Un claro ejemplo de la vitalidad de la cultura gastronómica es el Festival del Cuy y la Cultura Campesina, celebrado en Pasto como evento de cierre del Carnaval de Negros y Blancos 2026. Este festival, desarrollado en varios corregimientos del municipio, reunió a la comunidad y a los visitantes en torno al sabor característico del cuy, un plato emblemático de la cocina nariñense, resaltando así las tradiciones y la calidez del campo en la región.
Sin embargo, no todo es positivo para el sector.
La Asociación Colombiana de la Industria Gastronómica (ACODRÉS) ha emitido una advertencia sobre los riesgos que enfrentan los restaurantes y otros negocios del sector en Colombia. La preocupación surge a raíz de nuevas medidas fiscales implementadas por el Ministerio de Hacienda. Según ACODRÉS, estos nuevos impuestos podrían afectar negativamente la sostenibilidad y el crecimiento de la industria gastronómica en el país.





