El socialista António José Seguro gana la presidencia de Portugal y frena el avance de la ultraderecha



El socialista moderado António José Seguro se impuso en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Portugal, celebrada el domingo 8 de febrero, con más del 66 % de los votos. Su rival, el líder del partido de extrema derecha Chega, André Ventura, obtuvo cerca del 34 % de los sufragios. Seguro, de 63 años, sucederá a principios de marzo al conservador Marcelo Rebelo de Sousa, quien finaliza el máximo de dos mandatos consecutivos permitidos por la ley. La victoria de Seguro representa un freno al crecimiento de la ultraderecha y evita por primera vez su llegada a la Jefatura del Estado desde el retorno de la democracia. A pesar de la derrota, el resultado de Ventura consolida su posición y la de su partido, que es la segunda fuerza parlamentaria. Con este triunfo, el socialismo ocupará la presidencia por primera vez en dos décadas, en un escenario de convivencia con un gobierno de centroderecha. Durante la campaña, Seguro, exministro y exsecretario general del Partido Socialista, se presentó como un candidato de perfil moderado y dialogante, dispuesto a cooperar con el actual gobierno. Su candidatura recibió el respaldo de diversas figuras políticas, incluso de la centroderecha, que buscaron impedir el triunfo de Ventura. Por su parte, Ventura, de 43 años, centró su discurso en la crítica a la inmigración y a las élites políticas tradicionales. La jornada electoral estuvo marcada por una participación del 45,50 %, casi idéntica a la de la primera vuelta, y por las consecuencias de los temporales que afectaron al país. Debido a las inundaciones, la votación fue pospuesta para el 15 de febrero en algunas localidades, afectando a 36.852 electores.
El presidente de Portugal tiene un rol mayormente institucional, pero cuenta con atribuciones como vetar leyes y disolver el Parlamento.














