El presidente Gustavo Petro se prepara para una reunión de altas expectativas con Donald Trump en Washington



En vísperas de su encuentro con Donald Trump, el presidente Gustavo Petro ha calificado la reunión como "clave" y "determinante" no solo para su vida personal, sino para "la vida de la humanidad". El mandatario colombiano ve esta cita como una oportunidad para ocupar un lugar en la historia, una de sus ambiciones recurrentes. La reunión se da en un contexto de tensiones, con la reciente intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, la captura de Nicolás Maduro y la inclusión de Petro y su familia en la Lista Clinton, lo que genera una preocupación personal por el bloqueo financiero que implica. La preparación de la visita ha estado marcada por la incertidumbre y los esfuerzos diplomáticos para asegurar un resultado positivo. Funcionarios de la Casa de Nariño, la Cancillería y la propia familia de Petro le han pedido actuar con sensatez y evitar responder a las provocaciones de Trump, conocido por su estilo confrontacional en reuniones con otros líderes mundiales. La organización ha estado a cargo de figuras como el embajador en Washington, Daniel García Peña; el exembajador Luis Gilberto Murillo; y el ministro de Defensa, Pedro Sánchez. Además, se contrató a la firma de lobby DGA Group Government Relations LLC para facilitar la comunicación, la cual fue clave para concretar una llamada telefónica entre ambos presidentes el 9 de enero que redujo las tensiones.
En cuanto a la agenda, un borrador inicial se centró en seguridad, comercio y narcotráfico.
Sin embargo, Petro busca incluir temas de su interés como el cambio climático y la transición a energías limpias, con el objetivo de lograr un "pacto por la vida". Para demostrar el compromiso de Colombia en la lucha antidrogas, el presidente ha destacado una reciente incautación de ocho toneladas de cocaína en una operación conjunta con Portugal y la DEA, y ha confirmado la extradición de alias "Pipe Tuluá".
Las declaraciones de Petro previas al viaje han sido variadas.
Ha instado a que Maduro sea juzgado en Venezuela, ha mencionado que Estados Unidos le retiró y luego le devolvió la visa, y ha negado haber recibido dinero del gobierno venezolano.
Estas acciones y comentarios reflejan la complejidad y las altas expectativas que rodean a este encuentro diplomático.
















