El Ejército Nacional abatió a dos miembros del Clan del Golfo y capturó a un cabecilla en Antioquia



A finales de diciembre de 2025, el Ejército Nacional llevó a cabo una ofensiva contra el Clan del Golfo en el municipio de Andes, Antioquia, que resultó en la muerte de dos presuntos integrantes del grupo y la captura de un tercero. Los enfrentamientos ocurrieron en la vereda San Peruchito, un sector estratégico entre los corregimientos de Santa Rita y Chaparrala, como parte de operaciones para garantizar la seguridad en la región durante las festividades de fin de año. Las tropas del Batallón de Infantería N.º 11 Cacique Nutibara, adscrito a la Cuarta Brigada, no solo neutralizaron a los dos individuos, sino que también capturaron a alias “Pablo”, identificado como uno de los cabecillas locales de la organización y sobre quien pesaba una orden de captura. Entre los abatidos se encontraba el hermano de alias “Acacio”, otro cabecilla del componente urbano del grupo que había sido detenido en noviembre.
Durante el operativo también se incautó un arsenal de armamento y municiones, afectando la capacidad ofensiva de la subestructura Edwin Román Velásquez en la zona. Esta acción militar se desarrolla en un contexto complejo, ya que el Gobierno Nacional mantiene una mesa de diálogo con el Clan del Golfo desde septiembre de 2025, con la mediación de países como Catar, España, Noruega y Suiza. Recientemente, las delegaciones acordaron la creación de tres Zonas de Ubicación Temporal (ZUT) en el norte de Colombia a partir de marzo de 2026 para facilitar la desmovilización de combatientes.
Sin embargo, las autoridades han reiterado que las operaciones militares continuarán contra quienes persistan en actividades delictivas y ataques a la población civil.
El Clan del Golfo es considerado la mayor amenaza criminal de Colombia, con cerca de 9.000 miembros y control sobre rutas de narcotráfico y minería ilegal. El operativo en Andes buscaba desmantelar sus planes de expansión y control territorial hacia el departamento del Chocó, reafirmando la presencia del Estado para proteger a las comunidades afectadas por la violencia de este Grupo Armado Organizado (GAO).

















