Ecuador y Estados Unidos coordinan un despliegue militar en la frontera con Colombia



El Gobierno de Ecuador confirmó una coordinación estratégica con Estados Unidos para reforzar el despliegue militar en su frontera norte con Colombia y en los puertos del océano Pacífico. El acuerdo se concretó tras una reunión de alto nivel en Quito entre el subsecretario adjunto de Defensa de EE. UU., Joseph M. Humire, y altos funcionarios ecuatorianos, incluyendo la canciller Gabriela Sommerfeld y los ministros de Interior y Defensa, John Reimberg y Gian Carlo Loffredo, respectivamente, además del jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, Henry Delgado. La cooperación tiene como objetivo lanzar una ofensiva contra el narcotráfico y la minería ilegal, consideradas las principales fuentes de financiamiento del crimen organizado.
Según las autoridades, el apoyo estadounidense se centrará durante 2026 en atacar estas economías ilícitas, proporcionando apoyo tecnológico para fortalecer la inteligencia, planificar operaciones militares permanentes e identificar campamentos de grupos armados ilegales. El ministro del Interior ecuatoriano anticipó que esta alianza permitirá realizar “grandes operaciones” con presencia sostenida de la fuerza pública en zonas de alta conflictividad.
Este fortalecimiento militar ocurre en un momento de tensión diplomática y comercial entre Ecuador y Colombia.
La situación se desencadenó después de que el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, impusiera un arancel del 30 % a las importaciones colombianas, argumentando falta de control en la frontera, a lo que el Gobierno del presidente Gustavo Petro respondió con aranceles equivalentes.
A raíz de esto, la Cancillería ecuatoriana propuso posponer una reunión bilateral. Por su parte, el presidente Petro se mostró dispuesto a reunirse, pero con la condición de que el primer punto de la agenda sea el control conjunto de los puertos marítimos para evitar el tráfico de drogas y precursores químicos. En respuesta a las quejas de Ecuador, el Ministerio de Defensa de Colombia defendió sus operaciones en la zona fronteriza, presentando cifras que incluyen la captura de 2.899 criminales, la incautación de 209 toneladas de cocaína y la destrucción de más de 5.500 laboratorios.















