Las ciudades del mundo compiten por atraer talento creativo como motor económico



Las urbes modernas ya no miden su éxito únicamente en fábricas o puertos, sino en su capacidad para atraer y retener a profesionales creativos como diseñadores, artistas, músicos y desarrolladores.
Esta nueva competencia ha dado lugar a las "ciudades creativas", que entienden la cultura no como un adorno, sino como un pilar económico fundamental, una herramienta de poder blando y una marca global. Este cambio refleja una transición de la industria pesada a una economía simbólica, donde las ideas son el principal producto de exportación. Según datos de la Unesco y el Banco Mundial, las industrias culturales y creativas ya generan más del 3 % del PIB mundial y emplean a millones de personas, especialmente jóvenes. Ciudades como Berlín, Barcelona, Medellín y Seúl han apostado por crear ecosistemas que integran arte, tecnología y emprendimiento, lo que ha resultado en la revitalización de barrios, el fomento del turismo cultural y la atracción de inversiones. Para ganar esta "guerra", las ciudades se promocionan como experiencias únicas a través de festivales, distritos creativos, incentivos fiscales y narrativas de innovación y diversidad.
Sin embargo, este modelo no está exento de tensiones.
El éxito creativo a menudo conlleva la gentrificación, que encarece el costo de vida y desplaza a las comunidades tradicionales, además de la precarización laboral de los propios artistas. En el Sur Global, la economía creativa se presenta como una estrategia de desarrollo alternativa al extractivismo, permitiendo a ciudades como Medellín, Bogotá o Dakar proyectarse internacionalmente a través de su música, gastronomía o producción audiovisual.
La verdadera victoria en esta competencia no se logra con eventos aislados, sino con políticas culturales a largo plazo que incluyan educación artística, conectividad, derechos laborales y acceso al espacio urbano, buscando un equilibrio entre economía, cultura e inclusión para no solo atraer, sino también retener el talento.










